Tuesday, August 12, 2008

Izquierda y derecha


Paseado por la maravillosa universidad de Princeton muchas cosas se me vinieron a la cabeza. Si la verdad es que debo ser muy raro, o lo que los americanos llaman “nerd”, para pensar en estas cosas ante tan maravilloso espectáculo.

En esta sociedad occidental y capitalista en la que vivimos nos gusta poner etiquetas a todo. Las cosas han de tener sentido. Es blanco, es negro, soy hispano, ella es una puta, el es un tarado. La verdad que a la cabeza de esta línea de pensamiento podemos ver al presidente de esta gran nación, llamémosle “W”. El usa términos como Victoria, con más de 3000 muertos; Libertad, cuando el 30% de la población afroamericana en Alabama no puede votar porque está en la cárcel; liderazgo moral, cuando en su estado natal de Texas condenan a muerte a gente con demasiada facilidad.
Quizás la culpa de todo esto la tenga la naturaleza humana, pero me resisto a creerlo. Quizás el capitalismo, que tanto bueno y tanto malo ha dado a nuestra sociedad, haya tenido la principal culpa de todo esto. La mentalidad de que todo tiene un precio y por lo tanto todo se puede vender o explotar. La mercadotecnia a la infinita potencia. Si, si, todo eso esta muy bien, pero digo yo… ¿y si todo fuera una gran mentira?

En este país en el que vivo y tanto me ha dado estamos en vueltos en un proceso electoral. Demócratas contra republicanos. Para empezar, la primera en la frente. Me pregunto quien tendría la brillante idea de llamar a los partidos políticos de esa manera. Es obvio que al vivir en una democracia todos han de ser considerados demócratas. ¿O es que los republicanos son dictatoriales o anárquicos? Y al ser la forma de gobierno de este país una república, me pregunto yo si todos los partidos creen en la república. O es que los demócratas son monárquicos. En serio, si solamente nos fijamos en la forma, en el nombre, en las etiquetas que les damos a las cosas, nos damos cuenta de que esta sociedad occidental capitalista se está yendo al garete. Por desgracia solo una minoría en este país sabe que las etiquetas izquierda y derecha vienen de las primeras asambleas democráticas en Francia donde la Nobleza se sentaba a la derecha del clero, y el pueblo llano a la izquierda. Por desgracia no tenemos curiosidad por las cosas y hay falta de uso de lo único que nos diferencia de los monos; nuestra capacidad cerebral.

Esta sociedad piensa poco. Se pregunta poco. Lee poco. Si pensáramos un poco más veríamos que hay gente brillante que no sale en CNN. Que, y no miento, ¡escribe libros! Si leyéramos más, palabras como las de Gabriel García Márquez podrían inspirarnos y hacernos reflexionar sobre esta sociedad en la que vivimos. El dice que la diferencia entre liberales (demócratas) y conservadores (republicanos) es que unos van a misa de 6 y los otros a misa de 8. Con un simplismo admirable nos está diciendo que esta democracia occidental en la que vivimos es un fraude. No hay lucha de ideas, lucha de talentos y lo más importante no hay lucha de clases.

Como decía Joan Manuel Serrat, todo pasa y todo llega, todo tiene algo bueno y todo tiene algo malo. Intentemos sacar lo mejor de las personas, y dejemos de poner etiquetas simplistas. Si somos capaces de llevar al hombre a la luna seguro que podemos poner un mejor y más adecuado nombre a nuestros partidos políticos. Aunque ahora que lo pienso, da igual. Los políticos son las primeras personas a las que no les interesa que pensemos. Cuanto más estúpidos seamos, mejor les irá a ellos. Pero quizás eso sea un blog para otro día. ¡Porca Miseria! ¡Estamos jodidos!

Monday, August 11, 2008

El pequeño Stalin.


Es indudable que a la hora de opinar sobre la realidad cotidiana, todos usamos nuestros filtros particulares. Si eres una persona de izquierdas normalmente pensarás que George W Bush es un inepto, hipócrita y alcohólico que llego a la política ayudado por una considerable fortuna personal y asesores de lujo. Si eres una persona de derechas tienes todo el derecho a pensar que Hugo Chávez es un loco con delirios de grandeza que está arruinando a Latinoamérica.

Tanto ni uno como otro ni me dan miedo ni me impresionan tanto por sus logros como por sus fracasos. Esto sea quizás por mi visión pragmática y crítica de esta raza humana a la que pertenezco. Normalmente no me fio de las personas con poder ya sean presidentes de gobierno (fíjense como acabó la primera mujer de Nelson Mandela) o árbitro de baloncesto profesional. Si tienes poder, antes o después saldrá tu lado oscuro, tenebroso… o hablemos de Vladimir Putin.

Le dedico este artículo a este tenebroso personaje, al que espero el siglo XXI ponga en el sitio que se merece. No creo equivocarme demasiado al decir que a los mandos de la segunda potencia nuclear del mundo se encuentra este “Anibal Lecter” de carne y hueso. Este antiguo agente de la KGB, agencia famosa por su respeto a los derechos humanos llegó al poder de la mano de un Boris Yeltsin disminuido en sus facultades. Al menos su mentor tuvo el coraje de ponerse delate de los tanques y provocar la caída del régimen soviético. Era voluble, brabucón… predecible. Todo lo contrario que su joven aprendiz.

He de decir que el pequeño Stalin es la única persona en política internacional que me asusta, y mucho. Cruel, metódico, impasible, populista son los primeros adjetivos que se me vienen a la cabeza para describir a la persona que los ciudadanos rusos eligieron como líder de su gran país. Evidentemente tras tantos años de dictadura soviética mis amigos eslavos pensaron que para que cambiar. La crueldad y libertad con que las tropas Soviéticas actuaron en Afganistán no es muy diferente a la actual en Chechenia o Georgia. Lo más irónico de todo es que los rusos están allí para liberar y proteger a las minorías pro-rusas. Irónicamente Hitler uso el mismo argumento para invadir Checoslovaquia. Putin es una persona que te torturaría y encima te diría que es culpa tuya. Mataría a tu familia y sonreiría a todo el mundo diciendo que no es culpa suya. Violaría tus derechos pero reclamaría los suyos. Este sociópata está al timón de la segunda nación más poderosa del mundo. Y mientras todas estas muertes innecesarias ocurren en Georgia, todo el mundo anda mirando como los nadadores ganan medallas de oro o el chico más guapo y más fuerte mete 35 puntos.

Triste. Y la comunidad internacional hablando. El Comité Olímpico Internacional es una corporación que no va a consentir cancelar unos juegos. O suspenderlos. ¿Por qué no dárselos a un país dictatorial si paga las exquisitas mensualidades?. ¿Y qué pasa con los aliados? Está visto que para que los Americanos entren un conflicto armado tienes que tocarles o el bolsillo o el orgullo. Para que los ingleses entren en guerra tienen que saber que van a ganar, y si no, no juegan. ¿Y los franceses qué? Bueno esos están para hablar ya que para pelear poca cosa.

¿Qué el hombre es un lobo para con el hombre? Va a ser que sí. ¿Y si tiene poder? ¡Peor! ¡ Porca miseria! (Estamos Jodios!)